Diseñamos y previsualizamos su nueva sonrisa antes de tocar un solo diente. A partir de fotografías, vídeo y escáner intraoral proyectamos digitalmente (DSD) la forma, el color y la proporción de sus dientes, y se lo mostramos en un mock-up de prueba, con presupuesto cerrado y un equipo médico colegiado.


Una sonrisa armónica no es fruto del azar: es el resultado de planificar la forma, el color y la posición de los dientes en relación con el rostro. El diseño de sonrisa es ese plano previo que ordena todo el tratamiento.
Lo abordamos con un enfoque digital: el diseño digital de sonrisa (DSD) parte de fotografías, vídeo y un escáner intraoral con los que construimos un modelo preciso de su boca y su cara. Sobre él proyectamos la propuesta y simulamos distintas variantes antes de modificar nada, sumando previsualización y precisión a la experiencia del equipo.
El diseño de sonrisa parte de un estudio ordenado de varios factores estéticos y funcionales, siempre en relación con el conjunto del rostro.
Tamaño y forma de cada pieza y su relación con las vecinas, base de una sonrisa equilibrada.
La curvatura que dibujan los bordes al sonreír y su armonía con el labio inferior.
Un tono natural y coherente con su rostro y su edad para que nada parezca artificial.
La encía visible y el marco que forman los labios, que enmarcan y realzan el conjunto.
La línea media y las referencias de la cara para integrar la sonrisa en el rostro.
Cómo encajan los dientes al morder, para que el resultado sea bonito y funcional a la vez.
El diseño es el plano; los tratamientos son la obra. Según su caso, se lleva a la realidad con uno o varios de estos tratamientos, planificados de forma coordinada.
Finas láminas que corrigen forma, color y pequeñas posiciones de las piezas visibles.
Mueve los dientes a la posición prevista, a menudo como paso previo a la estética final.
Aclara el tono del esmalte de forma controlada cuando el diseño solo pide ganar luminosidad.
Devuelven forma y color a piezas muy dañadas siguiendo el diseño previsto.
Antes existía únicamente el encerado o mock-up analógico sobre modelos de escayola. El diseño digital (DSD) mantiene su esencia, pero suma previsualización, comunicación y precisión.
| Criterio | Diseño digital (DSD) | Diseño tradicional |
|---|---|---|
| Registros | Fotografías, vídeo y escáner intraoral | Modelos de escayola y encerado manual |
| Previsualización | Simulación del resultado y mock-up de prueba | Limitada al encerado sobre el modelo |
| Precisión | Modelo 3D de boca y rostro | Depende del registro en escayola |
| Decisión del paciente | Valida el resultado antes de tratar | Se comprende peor antes de empezar |
| Resumen orientativo. El plan definitivo se decide siempre tras el estudio y el diseño digital. | ||
Un proceso ordenado para que en todo momento sepa qué se va a hacer y por qué se propone cada paso.
Fotografías, vídeo y escáner intraoral para obtener un modelo digital preciso de su boca y su rostro.
Proyectamos digitalmente forma, color y proporción de los dientes en armonía con su rostro.
Cuando el caso lo permite, trasladamos el diseño a una simulación provisional y reversible en boca.
Aprobado el diseño, ejecutamos el tratamiento adecuado (carillas, ortodoncia, blanqueamiento) y revisamos.
No hace falta imaginar cómo quedará su sonrisa. Con el diseño digital y el mock-up de prueba puede verla y validarla sobre sus propios dientes antes de que intervengamos, y solo entonces decidir.
Cada diseño de sonrisa parte de un estudio fotográfico y digital. Antes de tallar o mover un solo diente, valoramos la proporción entre dientes, encía y labios para que el resultado sea armónico con el conjunto del rostro.

Un buen diseño de sonrisa empieza por la salud. Antes de plantear cualquier mejora estética comprobamos que la boca esté sana: encías sin inflamación, ausencia de caries activas y una mordida que funcione correctamente.
Por eso el estudio incluye también la valoración de la encía y de la función masticatoria, y no solo de la estética visible. Cuando existe algún problema previo lo abordamos primero, y solo después materializamos el diseño con el tratamiento que corresponda. Así el resultado se mantiene en el tiempo.
Planificación digital, decisión informada y un trato honesto en cada fase.
Ve y valida el resultado sobre sus propios dientes con el diseño digital y el mock-up antes de comprometerse.
Sabe lo que va a pagar antes de empezar, con un plan coordinado y sin costes ocultos a mitad de tratamiento.
Hasta 60 meses (TIN y TAE según condiciones) para adaptar el pago a su situación.
Es la planificación previa de su sonrisa sobre un modelo digital. A partir de fotografías, vídeo y un escáner intraoral proyectamos la forma, el color y la proporción de los dientes en armonía con su rostro, de modo que pueda ver y validar el resultado antes de iniciar ningún tratamiento.
No. El estudio de diseño de sonrisa no es invasivo: consiste en tomar registros con fotografías, vídeo y un escáner intraoral. No implica tallar ni tocar los dientes, por lo que no produce molestias.
Sí. Además del diseño digital, cuando el caso lo permite trasladamos la propuesta a un mock-up de prueba: una simulación provisional y reversible sobre sus propios dientes. Así decide con una previsualización real antes de que intervengamos.
El diseño es el plano y los tratamientos son la obra. Según su caso se materializa con carillas, ortodoncia invisible, blanqueamiento o coronas y fundas, de forma coordinada para respetar la proporción, el color y la posición previstos en el diseño.
El presupuesto depende de los tratamientos que su plan combine. Por eso la primera visita, con estudio y diseño digital, es gratuita y sin compromiso, y le entregamos un presupuesto cerrado por escrito con financiación hasta 60 meses.
Sí. La estética se construye sobre una base sana: primero valoramos y tratamos encías, caries o problemas de mordida si los hay. Diseñar sobre una boca sana es lo que garantiza que el resultado se mantenga en el tiempo.
Estudio, diseño digital y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, en Chamartín, junto al Santiago Bernabéu.