Cuando queda poco hueso, los implantes corticales se anclan en la capa más densa del maxilar para fijar sus dientes sin injertos previos. Planificamos cada caso con TAC 3D y lo interviene un equipo médico colegiado, con presupuesto cerrado por escrito.

Un implante cortical busca su anclaje en el hueso cortical, la capa externa y más compacta del maxilar, en lugar de depender únicamente del hueso esponjoso del interior.
Al fijarse en hueso denso, el implante alcanza una alta estabilidad desde el primer momento. Eso lo convierte en una alternativa muy útil cuando el maxilar está reabsorbido y un implante convencional obligaría a un injerto previo con meses de espera.
Perder el hueso del maxilar no significa renunciar a los dientes fijos. Estas son las ventajas que hacen del implante cortical una buena opción para tratar arcadas con poco soporte.
Se fija en la capa más compacta, donde encuentra soporte aunque el hueso central esté reabsorbido.
La alta estabilidad primaria permite, cuando el caso lo admite, colocar dientes fijos provisionales enseguida.
Evita o reduce la regeneración ósea, con una cirugía más sencilla y un postoperatorio más llevadero.
Al prescindir de los meses de injerto, el plazo hasta la prótesis definitiva suele acortarse.
Cada técnica tiene su indicación. Esta comparativa resume, a grandes rasgos, cuándo encaja la vía cortical dentro de las soluciones para maxilares reabsorbidos.
| Técnica | Hueso necesario | Injerto previo | Carga inmediata |
|---|---|---|---|
| Implante convencional | Volumen y densidad normales | No habitual | Según el caso |
| Implante con injerto | Insuficiente, se regenera | Sí, con meses de espera | Poco frecuente |
| Implante cortical | Poco hueso, se ancla en cortical | Se evita o se reduce | Frecuente cuando procede |
| La indicación final depende del estudio 3D y de la valoración del equipo médico colegiado. | |||
La previsibilidad de un implante en hueso reabsorbido empieza mucho antes del quirófano, con un estudio minucioso del soporte disponible.
Primera visita gratuita con TAC para medir el volumen y localizar el hueso cortical aprovechable.
Diseñamos la posición y la inclinación de cada implante para anclarlo en el hueso más denso.
Cirugía con anestesia local, a menudo sin colgajo; en casos indicados, dientes fijos el mismo día.
Prótesis definitiva tras la cicatrización y revisiones periódicas de mantenimiento.
Antes de proponer un injerto valoramos si podemos anclar en el hueso cortical que ya tiene. Cuando la vía cortical es viable, se lo explicamos con claridad y lo integramos en un único plan y presupuesto.
Recuperar las piezas ausentes devuelve la masticación, protege a los dientes vecinos y frena la pérdida de hueso, incluso cuando el punto de partida es un maxilar muy reabsorbido.


Diagnóstico 3D, cirugía guiada y un trato honesto en cada fase del tratamiento.
Sabe lo que va a pagar antes de empezar. Sin costes ocultos ni ampliaciones a mitad de tratamiento.
Planificamos la inclinación de cada implante sobre su TAC para anclarlo con precisión en el hueso cortical.
Hasta 60 meses para que reponer sus dientes sea posible cuando lo necesita.
El implante cortical busca su anclaje en el hueso cortical, la capa externa más densa del maxilar, en lugar de depender solo del hueso esponjoso interno. Esa fijación en hueso duro logra una alta estabilidad primaria y permite tratar casos con poco volumen óseo que con un implante convencional exigirían un injerto previo.
En muchos casos sí. La técnica cortical está pensada precisamente para maxilares reabsorbidos: al fijarse en el hueso más denso permite rehabilitar la arcada sin necesidad de injertos o reduciéndolos al mínimo. Lo confirmamos siempre tras estudiar su TAC en la primera visita gratuita.
Con frecuencia sí. La elevada estabilidad primaria que se consigue al anclar en hueso cortical hace que, cuando el caso lo permite, podamos colocar una prótesis provisional fija de carga inmediata en 24-72 horas.
La intervención se realiza con anestesia local, por lo que no notará dolor durante la cirugía. Al tratarse de una técnica poco invasiva, a menudo sin necesidad de injerto, el postoperatorio suele ser más leve y se controla con la medicación pautada.
Con una buena higiene y revisiones periódicas, un implante cortical bien integrado puede durar muchos años. El mantenimiento y el control de las encías son la clave para prevenir la periimplantitis y prolongar su vida útil.
El presupuesto depende del número de implantes y del tipo de prótesis. La primera visita, con diagnóstico y TAC, es gratuita y le entregamos un presupuesto cerrado por escrito. Además ofrecemos financiación hasta 60 meses.
Diagnóstico 3D, plan de tratamiento y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.