Cuando no hay hueso suficiente en el maxilar, lo regeneramos para poder anclar sus implantes con seguridad. Planificamos cada injerto sobre un TAC en tres dimensiones, con diagnóstico honesto, presupuesto cerrado y un equipo médico colegiado.

El injerto de hueso dental es el procedimiento con el que reponemos el volumen óseo que falta en el maxilar o la mandíbula, para que un implante tenga dónde sujetarse con firmeza.
Al perder una pieza, el hueso que la rodeaba deja de recibir estímulo y comienza a reabsorberse; una infección previa o la propia anatomía de la zona también pueden reducir su altura o su anchura. Cuando ese hueso no basta para colocar un implante, lo regeneramos primero y devolvemos a la zona el soporte que necesita.
Según el tamaño y la forma del defecto, elegimos la técnica que regenera el hueso de la manera más conservadora y previsible.
Membranas y biomateriales que protegen y dirigen la formación de hueso donde se necesita.
Gana altura en la zona posterior del maxilar cuando el seno maxilar limita el hueso.
Repone volumen en pérdidas grandes de hueso antes de colocar el implante.
Hueso de su propia boca o biomateriales de origen controlado que el organismo integra.
La previsibilidad de un injerto empieza mucho antes del quirófano, en el estudio detallado de su hueso.
Primera visita gratuita con exploración y escáner 3D para medir el volumen y la calidad del hueso.
Aportamos el hueso con la técnica planificada y anestesia local, de forma indolora.
El hueso nuevo se integra durante varios meses; le entregamos las instrucciones postoperatorias por escrito.
Una vez el hueso está preparado, colocamos el implante con la estabilidad necesaria.
Antes de añadir hueso estudiamos su TAC en tres dimensiones: regeneramos solo lo justo y necesario, y se lo explicamos con un presupuesto cerrado por escrito.
Recuperar el hueso perdido permite colocar implantes estables allí donde antes no era posible, protegiendo la función y el aspecto de su sonrisa.
Cada caso se planifica y revisa bajo la dirección de la Dra. Patricia Palma Maldonado, con uso sistemático de planificación 3D y cirugía guiada. Estudiamos primero si el injerto es imprescindible y, cuando lo es, lo integramos en el mismo plan de tratamiento.
Diagnóstico 3D, regeneración guiada y un trato honesto en cada fase.
Medimos el volumen y la calidad de su hueso con TAC para planificar solo la regeneración necesaria.
Sabe lo que va a pagar antes de empezar. Sin costes ocultos ni ampliaciones a mitad de tratamiento.
Hasta 60 meses para que regenerar su hueso y reponer sus dientes sea posible cuando lo necesita.
Cuando el volumen o la calidad del hueso no bastan para anclar un implante con seguridad. Esa falta suele deberse a la reabsorción tras perder la pieza, a una infección previa o a la propia anatomía de la zona. El TAC 3D mide el hueso disponible y determina si conviene regenerarlo antes o durante la colocación.
Puede proceder de su propia boca (hueso autólogo, tomado de otra zona) o de biomateriales de origen controlado que el organismo integra de forma progresiva. La elección depende del tamaño del defecto y de la técnica planificada para su caso.
La intervención se realiza con anestesia local, por lo que durante el procedimiento no notará dolor. Después puede aparecer una ligera inflamación o molestia que se controla con la medicación pautada; le entregamos instrucciones postoperatorias por escrito para una cicatrización cómoda.
Depende del tipo de injerto, del volumen regenerado y del estado del hueso. Suele transcurrir un periodo de cicatrización de varios meses hasta que el hueso nuevo está preparado para anclar el implante. En algunos casos el implante se coloca el mismo día y en otros se espera; lo determina el estudio 3D.
En algunos casos sí. Cuando el hueso residual ofrece estabilidad suficiente, el injerto y el implante pueden realizarse en el mismo acto quirúrgico. En defectos más amplios se regenera primero y el implante se coloca después. La decisión se toma tras estudiar la zona en 3D.
Es una técnica que favorece que el hueso se forme en la zona donde se necesita, empleando membranas y biomateriales que protegen y dirigen esa formación. Se planifica sobre el estudio del volumen óseo y permite recuperar anchura o altura antes de colocar el implante.
Diagnóstico 3D, plan de tratamiento y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.