¿Le han dicho que no tiene hueso suficiente para implantes? Lo regeneramos. Recuperamos el volumen perdido del maxilar con injerto de hueso dental planificado por TAC, para colocar después su implante en la posición correcta. Diagnóstico honesto y presupuesto cerrado por un equipo médico colegiado.

La regeneración ósea guiada es el conjunto de técnicas con las que reponemos el hueso que falta en el maxilar para poder anclar un implante con seguridad.
Cuando se pierde una pieza, el hueso que la sujetaba deja de recibir estímulo y se reabsorbe poco a poco. Con los años, una infección previa o la propia anatomía de la zona pueden dejar una cresta demasiado estrecha o baja para colocar un implante. El injerto de hueso dental aporta ese volumen que falta y devuelve a la zona la anchura y la altura necesarias.
No todos los defectos de hueso se resuelven igual. Según dónde falte hueso y cuánto, elegimos una técnica u otra tras el estudio con TAC.
Membranas y biomateriales que protegen la zona y dirigen la formación de hueso propio para recuperar anchura o altura.
Un fragmento de hueso se fija en la zona a regenerar cuando la pérdida de volumen es importante.
Gana altura de hueso en la zona posterior del maxilar superior, donde el seno maxilar deja poco soporte.
Se rellena el alveolo justo después de extraer una pieza para frenar la reabsorción y conservar volumen.
Un resumen orientativo para entender qué técnica se plantea según dónde falte hueso y cuánto. El plan definitivo se decide siempre tras el diagnóstico y el TAC.
| Tipo de injerto | Cuándo se indica | Material habitual |
|---|---|---|
| Preservación de alveolo | Tras extraer una pieza, para evitar la reabsorción | Biomaterial de relleno en el alveolo |
| Regeneración ósea guiada | Falta de anchura o altura moderada | Membrana y biomaterial, con hueso propio si procede |
| Injerto en bloque | Defectos amplios con pérdida importante de volumen | Fragmento de hueso propio fijado en la zona |
| Elevación de seno | Zona posterior del maxilar superior con poca altura | Biomaterial o hueso propio bajo la membrana sinusal |
| Resumen orientativo. El presupuesto queda cerrado tras la primera visita gratuita y ofrecemos financiación hasta 60 meses. | ||
Un proceso ordenado para que en todo momento sepa qué se va a hacer y por qué se propone cada paso.
Primera visita gratuita con examen clínico y TAC 3D para medir el volumen y la calidad del hueso disponible.
Aportamos el hueso que falta con la técnica planificada —guiada, en bloque, elevación de seno— con anestesia local.
El hueso nuevo se integra durante un periodo de cicatrización. Le damos las pautas de postoperatorio y hacemos el seguimiento.
Una vez preparada la zona, colocamos el implante. En casos seleccionados, injerto e implante van en el mismo acto.
Antes de aportar hueso medimos con el TAC cuánto falta y dónde. Ese estudio nos permite elegir la técnica, planificar el volumen a regenerar y prever la posición del futuro implante, para un procedimiento más predecible y respetuoso con los tejidos.
Recuperar el hueso perdido no es un fin en sí mismo: es el paso que hace posible colocar el implante en la posición correcta y lograr una rehabilitación estable y duradera.
En casos seleccionados, cuando el hueso residual ofrece estabilidad suficiente, el injerto y el implante se realizan en el mismo acto quirúrgico. En defectos mayores conviene regenerar primero y colocar el implante una vez integrado el hueso, un periodo que suele durar varios meses.
Diagnóstico 3D, cirugía supervisada y un trato honesto en cada fase.
Sabe lo que va a pagar antes de empezar. La primera visita, con TAC y diagnóstico, es gratuita y sin compromiso.
Medimos el volumen óseo en 3D para elegir la técnica de injerto y prever la posición del futuro implante.
Hasta 60 meses para que reponer el hueso y recuperar sus dientes sea posible cuando lo necesita.
Es una técnica que ayuda a que el hueso se forme justo donde hace falta, con membranas y biomateriales que protegen la zona y orientan esa formación. Se planifica midiendo el volumen óseo con TAC y permite recuperar anchura o altura para colocar después el implante en buena posición.
Cuando el volumen o la calidad del hueso no bastan para anclar el implante con seguridad. La pérdida de hueso puede venir de la reabsorción tras perder una pieza, de una infección previa o de la propia anatomía. El TAC nos permite medir el hueso disponible y decidir si conviene aportar volumen antes o durante la colocación.
Puede proceder del propio paciente (hueso autólogo), tomado de otra zona de la boca, o de biomateriales de origen controlado que el organismo integra de forma progresiva. La elección depende del tamaño del defecto y de la técnica prevista, y se explica en la valoración con TAC.
La intervención se realiza con anestesia local, de modo que la molestia durante el procedimiento es mínima. En los días siguientes puede aparecer algo de inflamación o molestias leves, que se controlan con la pauta indicada por el equipo médico colegiado. Entregamos instrucciones claras de postoperatorio.
Depende del tipo de injerto, del volumen que se regenera y del estado de la zona. Suele transcurrir un periodo de cicatrización de varios meses hasta que el hueso nuevo está preparado para anclar el implante. En algunos casos el implante se coloca en el mismo acto y en otros de forma diferida.
En ocasiones sí. Cuando el hueso residual ofrece estabilidad suficiente, injerto e implante se realizan en el mismo acto quirúrgico. En defectos mayores conviene regenerar primero y colocar el implante una vez integrado el hueso. La decisión se toma tras estudiar la zona con el TAC.
Estudio 3D del hueso, plan de tratamiento y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.