Reponga las piezas perdidas con la mínima cirugía posible. La técnica flapless o sin colgajo coloca el implante a través de una pequeña abertura, sin despegar la encía, guiada por TAC y férula quirúrgica: menos traumatismo y un postoperatorio más cómodo, siempre con un equipo médico colegiado que valora antes cada caso.

Cuando hablamos de implantes «sin cirugía» nos referimos a una técnica mínimamente invasiva, la llamada flapless o sin colgajo: el implante se coloca a través de una pequeña abertura, sin despegar la encía con bisturí, guiado por TAC y férula quirúrgica.
Conviene decirlo con honestidad: sigue siendo un acto quirúrgico, solo que mucho más respetuoso con los tejidos. Al no levantar un colgajo de encía se reduce el traumatismo y, en muchos casos, no hacen falta puntos de sutura, con un postoperatorio más cómodo. Que su caso sea candidato depende de la cantidad y calidad de hueso y del estado de la encía, algo que valoramos siempre con un TAC previo.
La colocación con el menor traumatismo posible se apoya en varias técnicas que combinamos según el caso, siempre tras el estudio con TAC.
Accede al hueso por una pequeña abertura, sin despegar la encía ni realizar incisiones amplias. Menos traumatismo y, en muchos casos, sin puntos.
Planificamos digitalmente la posición de cada implante sobre el escáner 3D y la trasladamos a una férula quirúrgica a medida.
Si la estabilidad del implante y el hueso lo permiten, la técnica mínimamente invasiva se combina con una prótesis provisional fija.
Un resumen orientativo de las diferencias entre ambos abordajes. La elección se decide siempre tras el diagnóstico y el TAC.
| Criterio | Mínimamente invasiva | Convencional |
|---|---|---|
| Acceso al hueso | Pequeña abertura, sin despegar la encía | Incisión y despegamiento de la encía |
| Puntos de sutura | Innecesarios en muchos casos | Habituales tras la intervención |
| Traumatismo sobre los tejidos | Menor, más respetuosa | Mayor manipulación de los tejidos |
| Postoperatorio | Suele ser más cómodo | Puede cursar con más inflamación |
| Requisitos de hueso y encía | Buena cantidad y calidad de hueso | Más flexible ante casos complejos |
| Ambas técnicas se planifican con TAC y férula quirúrgica; la más adecuada se decide caso a caso. | ||
Un proceso ordenado para que en todo momento sepa qué se va a hacer y por qué se propone cada paso.
Examen clínico y escáner 3D para medir el volumen y la calidad del hueso y decidir si la técnica sin colgajo es viable.
Diseñamos digitalmente la posición de cada implante y fabricamos una férula quirúrgica a medida que guía la colocación.
Con anestesia local, colocamos el implante a través de una pequeña abertura, sin despegar la encía y, en muchos casos, sin puntos.
Tras la osteointegración colocamos la prótesis definitiva y programamos las revisiones de mantenimiento.
La técnica sin colgajo no elimina la cirugía: la hace más precisa y respetuosa. Solo la proponemos cuando el TAC confirma hueso y encía en buen estado; si no es viable, planteamos una cirugía convencional para no comprometer el resultado.
Reponer las piezas ausentes con la mínima cirugía posible recupera la masticación, protege los dientes vecinos y evita que el hueso siga perdiéndose.


Diagnóstico honesto, cirugía guiada por TAC y un trato claro en cada fase.
La técnica flapless evita despegar la encía, reduce la inflamación y, en muchos casos, prescinde de los puntos de sutura.
Si el TAC muestra que la técnica sin colgajo no es segura, se lo decimos y planteamos la alternativa más adecuada.
Presupuesto cerrado tras la primera visita gratuita y financiación hasta 60 meses para adaptar el pago a su situación.
Colocar un implante siempre es un acto quirúrgico. Cuando se habla de implantes «sin cirugía» se hace referencia a una técnica mínimamente invasiva, la flapless o sin colgajo, en la que no se despega la encía con bisturí, sino que se accede al hueso por una pequeña perforación guiada. Sigue siendo cirugía, pero mucho más respetuosa con los tejidos y con un postoperatorio más cómodo.
En la técnica flapless no se realiza la incisión ni el despegamiento de la encía propios de la cirugía convencional. El implante se coloca por una pequeña abertura en el punto planificado sobre el TAC, con ayuda de una férula quirúrgica a medida. Al no levantar colgajo, se reduce el traumatismo y en muchos casos no hacen falta puntos de sutura.
La técnica sin colgajo está indicada cuando hay suficiente cantidad y calidad de hueso y una encía en buen estado, algo que valoramos siempre con un TAC previo. No todos los casos son candidatos: cuando el hueso es insuficiente o la anatomía es compleja puede ser necesaria una cirugía convencional o técnicas complementarias.
La intervención se realiza con anestesia local, por lo que durante la colocación la molestia es mínima en ambas técnicas. Al no despegar la encía, la técnica mínimamente invasiva suele asociarse a menos inflamación y a un postoperatorio más cómodo. En los días posteriores puede notar molestias leves, que se controlan con la pauta del equipo médico.
En muchos casos tratados con técnica flapless no son necesarios los puntos de sutura, porque no se realiza una incisión amplia de la encía. Depende de cada situación clínica; cuando la anatomía o el tratamiento lo requieren, se pueden colocar algunos puntos para favorecer la cicatrización. Le explicaremos qué esperar en su caso tras el estudio con TAC.
Al ser una cirugía más respetuosa con los tejidos, el postoperatorio suele ser más cómodo, con menos inflamación y una recuperación ágil en los casos indicados. Durante los primeros días conviene una dieta blanda, higiene cuidadosa y seguir la pauta del equipo médico. Le entregamos las instrucciones por escrito y programamos las revisiones de seguimiento.
Diagnóstico 3D, plan de tratamiento y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.