Aparatos que el niño se pone y se quita para guiar el crecimiento de los maxilares, crear espacio y corregir hábitos en el momento más favorable. Diagnóstico honesto, presupuesto cerrado y un equipo médico colegiado que planifica cada caso antes de empezar.


La ortodoncia removible son aparatos que el paciente se pone y se quita, muy utilizados durante la infancia. Aprovechan el crecimiento de los huesos para guiar su desarrollo, corregir hábitos y preparar la boca para la salida de los dientes definitivos.
A diferencia de la ortodoncia fija, no van adheridos a los dientes: se retiran para comer y para la higiene diaria, lo que facilita el cepillado y el mantenimiento. Es la opción de referencia en la fase interceptiva, cuando conviene intervenir a tiempo sin esperar a que se complete el crecimiento.
No todos los aparatos removibles hacen lo mismo. Elegimos la opción según la edad del paciente y el objetivo del tratamiento.
Aparatos de resina con ganchos y arcos metálicos para pequeños movimientos, mantener espacio o acompañar el desarrollo de la dentición.
Amplían el maxilar cuando es estrecho aprovechando el crecimiento óseo, para crear espacio y mejorar la mordida del niño.
Guía el desarrollo de los maxilares y ayuda a corregir hábitos como la succión del dedo o la respiración por la boca en el momento más favorable.
Un resumen orientativo para entender las diferencias. La opción adecuada se decide siempre tras valorar su caso.
| Ortodoncia removible | Ortodoncia fija | |
|---|---|---|
| Quién la retira | El paciente se la pone y se la quita | Va adherida; no la retira el paciente |
| Edad habitual | Niños, sobre todo en fase interceptiva | Niños mayores, adolescentes y adultos |
| Objetivo | Guiar el crecimiento y corregir hábitos | Movimientos dentales más precisos |
| Higiene | Se retira para comer y limpiar | Requiere una higiene más cuidadosa |
| Resultado | Depende de las horas de uso | Actúa de forma continua |
| Papel en el plan | A menudo prepara una fase posterior | Suele ser la corrección definitiva |
| La elección depende de la edad, del desarrollo de los maxilares y del objetivo. Lo valoramos con usted en la primera visita gratuita. | ||
Un proceso ordenado para que en todo momento sepa qué se va a hacer y cómo avanza el tratamiento de su hijo o hija.
Primera visita gratuita: revisamos boca, mordida y desarrollo de los maxilares para decidir si es el momento adecuado.
Tomamos los registros y diseñamos el aparato más indicado, ya sea una placa, un expansor u otro dispositivo.
Entregamos el aparato y explicamos cómo ponerlo y quitarlo, cuántas horas llevarlo y cómo limpiarlo desde el primer día.
Programamos controles periódicos para comprobar la evolución, ajustar el aparato y acompañar el crecimiento.
En la infancia los huesos aún están en desarrollo. Una revisión temprana permite decidir si conviene actuar en la fase interceptiva o esperar, siempre pensando en el paciente.
Guiar el crecimiento a tiempo crea espacio, corrige hábitos y, en muchos casos, prepara el terreno para un tratamiento más sencillo en el futuro.

Los tratamientos de ortodoncia se valoran y supervisan personalmente por la Dra. Patricia Palma Maldonado, que dirige la clínica desde 2019. Su criterio clínico sostiene la planificación de cada caso y la elección de la opción más conservadora, también en la edad infantil.
Cada tratamiento se planifica de forma individual para elegir la opción adecuada en cada edad, sin presionar hacia ningún tratamiento y explicando siempre por qué se recomienda.
Diagnóstico honesto, supervisión de la doctora y trato cercano con la familia en cada fase.
Sabe lo que va a pagar antes de empezar. Sin costes ocultos ni ampliaciones a mitad de tratamiento.
Actuamos en la fase interceptiva para aprovechar el crecimiento, o esperamos si conviene. Sin prisas ni tratamientos innecesarios.
Hasta 60 meses, con TIN y TAE según cada plan detallados por escrito antes de comenzar.
Es especialmente útil en la infancia, cuando los huesos aún crecen y se puede guiar su desarrollo. Suele valorarse a partir de los 6 o 7 años, en la fase interceptiva, cuando los maxilares son más moldeables. La edad idónea depende de cada caso y la estudiamos en la primera visita gratuita.
Depende del tipo de aparato y del objetivo. En muchos casos se recomienda usarlo el mayor tiempo posible, retirándolo solo para comer y para la higiene; algunos dispositivos se indican también durante el sueño. Cumplir las horas de uso pautadas es determinante para el resultado.
Se emplea sobre todo en niños, porque aprovecha el crecimiento óseo para guiar el desarrollo. En adultos, con el crecimiento ya terminado, solemos indicar ortodoncia fija o alineadores transparentes. En la valoración le explicamos qué alternativa se adapta mejor a su caso.
Al poder retirarse, resulta cómoda para comer y para la higiene: el aparato se limpia por separado y permite cepillar los dientes con normalidad. Durante los primeros días es normal notar su presencia y una ligera molestia mientras la boca se adapta.
La removible se pone y se quita y se usa sobre todo en niños para guiar el crecimiento y corregir hábitos. La fija va adherida a los dientes, no la retira el paciente y suele indicarse para movimientos más precisos. A menudo la fase removible en la infancia prepara un tratamiento posterior.
Sí. Disponemos de planes de financiación de hasta 60 meses para adaptar el pago a su situación. La concesión está sujeta a la aprobación de la entidad financiera, con TIN y TAE según cada plan, que le detallamos por escrito antes de comenzar.
Valoración del desarrollo de los maxilares, plan de tratamiento y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.