Por Dra. Patricia Palma Maldonado · Nº colegiada 28013243 ·
Existen, sobre todo, dos tipos de carillas dentales según el material: las de composite, que se modelan sobre el diente en una sola sesión y parten desde 190 €, y las de porcelana o cerámica, que se fabrican a medida en laboratorio y ofrecen mayor naturalidad y durabilidad. Cuál elegir depende del estado de sus dientes, del resultado que busque y de su presupuesto, por lo que conviene valorar cada caso antes de decidir.
Las carillas dentales son finas láminas que se adhieren a la cara visible de los dientes para corregir su color, su forma o su posición. Se emplean sobre todo en el sector anterior —las piezas que se ven al sonreír— y permiten disimular manchas resistentes al blanqueamiento, pequeñas fracturas, desgastes, diastemas (los huecos entre dientes) o dientes ligeramente girados.
A diferencia de una corona, la carilla recubre solo la parte frontal de la pieza, de modo que en la mayoría de los casos el desgaste del esmalte es mínimo o incluso nulo. Son una buena opción cuando la estructura del diente está sana pero su aspecto no le convence. No todas las carillas son iguales: el material con el que se fabrican marca la diferencia en naturalidad, resistencia, duración y precio.
El criterio más útil para clasificar los tipos de carillas dentales es el material, porque de él dependen tanto el aspecto final como la técnica de colocación. Estas son las opciones más habituales:
| Tipo | Material | Sesiones | Duración orientativa | Precio |
|---|---|---|---|---|
| Composite | Resina modelada en boca | 1 sesión | 5–7 años aprox. | Desde 190 € |
| Porcelana | Cerámica de laboratorio | 2–3 sesiones | Más de 10 años | Presupuesto personalizado |
| Disilicato de litio | Cerámica de alta resistencia | 2–3 sesiones | Más de 10 años | Presupuesto personalizado |
| Duración y precios orientativos; el plan definitivo se confirma por escrito tras la primera visita gratuita. | ||||
Dentro de las cerámicas encontrará distintas variantes —porcelana feldespática, disilicato de litio o circonio—, cada una con un equilibrio propio entre translucidez y resistencia: las feldespáticas son las más finas y estéticas y el disilicato o el circonio priorizan la fuerza en pacientes con más desgaste. En nuestra consulta de carillas dentales en Madrid valoramos cuál encaja mejor con su mordida y sus expectativas.
Las carillas de composite se elaboran con resina que el odontólogo modela y pule directamente sobre el diente, por lo general en una sola sesión y sin apenas tallado. Son la opción más accesible —parten desde 190 €— y presentan una ventaja importante: son reversibles y fáciles de reparar, ya que si se astillan pueden retocarse en la propia consulta.
Como contrapartida, la resina se tiñe con el tiempo por el café, el té o el tabaco, y su brillo y resistencia son inferiores a los de la cerámica. Su duración media ronda los 5 a 7 años, tras los cuales suelen necesitar un pulido o una renovación. Son ideales para retoques concretos, pacientes jóvenes o quien quiere probar un cambio sin una inversión elevada.
Las carillas de porcelana o cerámica se fabrican a medida en un laboratorio a partir del escaneado o las impresiones de su boca y se cementan en una segunda cita. Reproducen la translucidez del esmalte natural con una fidelidad que la resina difícilmente alcanza y resisten mucho mejor las manchas y el desgaste.
A cambio, requieren dos o tres sesiones, un tallado mínimo del esmalte en la mayoría de casos y una inversión mayor. El precio de las carillas de porcelana se ajusta a cada situación —número de piezas, tipo de cerámica y complejidad del caso—, por lo que lo confirmamos siempre por escrito tras estudiar su boca, nunca antes. Son la elección recomendada cuando busca un resultado duradero en varias piezas, con manchas intensas o bordes muy desgastados.
No hay una carilla mejor que otra en términos absolutos: hay una más adecuada para cada persona. Para decidir entre los distintos tipos de carillas dentales tenemos en cuenta varios factores:
A veces el cambio que persigue se consigue con un blanqueamiento dental o con ortodoncia, sin necesidad de carillas; por eso el diagnóstico previo es determinante y evita tratamientos innecesarios.
Con independencia del tipo, las carillas dentales necesitan los mismos cuidados que sus dientes naturales: cepillado dos veces al día, seda dental y revisiones periódicas. Conviene moderar los alimentos muy pigmentantes, no usar los dientes para abrir objetos y, si aprieta o rechina por la noche, emplear una férula de descarga que proteja las carillas del bruxismo.
Con estos hábitos, las de composite se mantienen en buen estado varios años y las de porcelana pueden superar la década antes de necesitar recambio. Unas encías sanas son la base de que cualquier carilla luzca bien y perdure, así que las revisiones de mantenimiento forman parte del tratamiento.
Estudiamos su sonrisa, le explicamos qué tipo de carilla le conviene y le damos un presupuesto cerrado. La primera visita es gratuita, en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.