
Las prótesis dentales se agrupan en tres grandes tipos: prótesis fijas (coronas y puentes), prótesis removibles (parciales o completas, que usted mismo retira para limpiar) y prótesis sobre implantes (híbridas atornilladas y sobredentaduras). Cuál le conviene depende del número de piezas ausentes, del estado de su hueso y sus encías, de sus expectativas estéticas y de su presupuesto. La finalidad es siempre la misma: devolverle la función masticatoria, el habla y una sonrisa natural.
Perder uno o varios dientes no es solo una cuestión estética. Con el tiempo, los dientes vecinos se inclinan hacia el hueco, el antagonista se extruye y el hueso que sostenía la pieza empieza a reabsorberse. Una prótesis bien indicada frena ese deterioro. En las próximas líneas le explicamos, sin tecnicismos innecesarios, en qué se diferencia cada tipo de prótesis dental y para qué caso está pensado, de modo que llegue a la consulta con las ideas más claras.
Una prótesis dental es un aparato que sustituye piezas dentales ausentes o muy dañadas, así como los tejidos de alrededor cuando es necesario. La primera gran división es sencilla: la prótesis fija queda cementada o atornillada y no se puede quitar en casa, mientras que la prótesis removible se retira para su higiene diaria. A partir de ahí, el factor decisivo es si existen o no dientes propios que sirvan de apoyo. Cuando faltan muchas piezas o no hay soporte suficiente, entran en juego los implantes como pilar.
La prótesis fija es la que más se acerca a la sensación de un diente natural, porque no se mueve y no ocupa espacio adicional en el paladar. Se indica cuando quedan raíces o dientes sanos que puedan servir de pilar, o bien sobre implantes.
Su principal ventaja es el confort y la estética. A cambio, el puente convencional obliga a tallar los dientes vecinos, aunque estén sanos. Si desea evitarlo, la alternativa suele ser la prótesis sobre implantes, que no toca las piezas de al lado.
La prótesis removible es una solución versátil y más económica, especialmente útil cuando faltan varias piezas repartidas o cuando el paciente todavía no puede afrontar un tratamiento con implantes. Se distinguen dos familias:
La contrapartida de la removible es que puede notarse algo más al hablar o masticar al principio y requiere un periodo de adaptación. La dentadura completa, además, tiende a perder estabilidad con los años a medida que el hueso se reabsorbe: es entonces cuando muchos pacientes valoran fijarla sobre implantes.
Cuando se busca la máxima fijación y confort, la prótesis sobre implantes es hoy el estándar de referencia. En lugar de apoyarse en los dientes vecinos o en la encía, se ancla a raíces de titanio integradas en el hueso. Puede consultar en detalle estas soluciones en nuestra página de prótesis dentales.
Este tipo de prótesis transmite la fuerza de la masticación al hueso, lo que ayuda a frenar su reabsorción, y ofrece una estética muy natural. Requiere una fase quirúrgica previa y un hueso adecuado, aspectos que valoramos con un estudio radiológico 3D antes de plantear el tratamiento.
A modo de resumen, esta tabla le ayudará a situar cada opción según lo que necesite. La decisión final siempre debe tomarse tras una exploración, pero le servirá como orientación:
| Tipo | Indicación principal | Fijación |
|---|---|---|
| Corona fija | Una pieza muy dañada o endodonciada | Cementada o atornillada |
| Puente fijo | Una o varias piezas con dientes pilares sanos | Sobre dientes tallados |
| Parcial removible | Varias ausencias repartidas; presupuesto ajustado | Ganchos, retirable |
| Completa (dentadura) | Arcada sin ningún diente | Apoyo en encía, retirable |
| Sobre implantes | Máxima estabilidad, con o sin dientes propios | Anclada a titanio |
| Orientativo. La indicación depende de su hueso, sus encías y su diagnóstico individual. | ||
Si su preocupación es únicamente el aspecto del frente dental y sus dientes están completos, es posible que lo que busque no sea una prótesis, sino una solución estética: le interesará conocer los tipos de carillas dentales y en qué se diferencian.
Los materiales han evolucionado mucho. Las coronas y puentes actuales se fabrican en zirconio o disilicato de litio, cerámicas de alta resistencia y estética que sustituyen al antiguo metal-porcelana. Las removibles combinan resinas y estructuras metálicas ligeras. La elección del material influye en la durabilidad, la estética y también en el coste.
En cuanto al precio, no existe una cifra única: depende del tipo de prótesis, del número de piezas, del material elegido y de si se necesita fase de implantes o tratamiento previo de encías. Por eso preferimos no dar un importe cerrado sin verlo: el coste de un caso sobre implantes, por ejemplo, varía según cuántas raíces artificiales hagan falta, como explicamos en cuánto cuesta un implante dental. Lo que sí podemos garantizarle es transparencia: presupuesto cerrado por escrito, financiación hasta 60 meses y una primera visita gratuita con diagnóstico y plan de tratamiento.
Diagnóstico, plan de tratamiento y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.