Salve su diente natural con un tratamiento de conductos indoloro, realizado con anestesia local. Diagnóstico radiográfico previo, presupuesto cerrado y un equipo médico colegiado que solo plantea la extracción cuando la pieza no es recuperable.

La endodoncia, conocida popularmente como "matar el nervio", retira la pulpa dañada o infectada del interior del diente y sella sus conductos, permitiendo mantener la pieza en boca en lugar de extraerla.
Dentro de cada diente hay un tejido blando —la pulpa— formado por nervios y vasos sanguíneos. Cuando una caries profunda, una fractura o un traumatismo alcanzan esa pulpa, se inflama o se infecta y aparece el dolor característico. Retirando ese tejido, limpiando los conductos radiculares y sellándolos, se elimina el foco del problema y se detiene el dolor conservando la raíz y la corona natural del diente.
No todos los dientes tienen el mismo número de raíces ni de conductos. Según la pieza y el estado de la pulpa, planificamos la técnica que resuelve su caso.
Un solo conducto, propia de incisivos y caninos.
Dos conductos, habitual en la mayoría de premolares.
Tres o cuatro conductos, característica de los molares.
Retratamiento de un diente ya endodonciado que vuelve a molestar o infectarse.
Retirada parcial o total de la pulpa, según la profundidad de la afectación.
Sellado del interior del diente y restauración posterior con empaste o corona.
El número de conductos depende del tipo de pieza, y con él varía el tiempo estimado. Esta referencia orientativa se confirma siempre tras la radiografía.
| Tipo de pieza | Conductos habituales | Sesiones estimadas |
|---|---|---|
| Incisivos y caninos | 1 conducto (unirradicular) | 1 sesión |
| Premolares | 1–2 conductos (birradicular) | 1–2 sesiones |
| Molares | 3–4 conductos (multirradicular) | 1–2 sesiones |
| Reendodoncia | Los mismos conductos, ya tratados | 1–2 sesiones |
| El plan definitivo se cierra en la primera visita gratuita, con presupuesto por escrito y financiación hasta 60 meses. | ||
Una pulpa infectada no se cura sola y la infección puede avanzar hacia la raíz y el hueso. Conviene acudir a la consulta en cuanto aparecen las primeras señales.
Dolor pulsátil que aumenta al tumbarse o por la noche.
Sensibilidad intensa y prolongada al frío o al calor.
Molestia al morder o al presionar sobre el diente.
Cambio de color de la pieza o aparición de un flemón o fístula en la encía.
El tratamiento de conductos es un procedimiento controlado y predecible, siempre bajo anestesia local.
Primera visita gratuita para valorar la pieza y confirmar si se puede salvar.
Se retira la pulpa dañada y se limpian y conforman los conductos.
Se rellenan los conductos y se sella el interior del diente.
Empaste o corona de protección y revisión de seguimiento.
Primero intentamos salvar el diente. Solo planteamos la extracción cuando el diagnóstico radiográfico muestra que la pieza no es recuperable.
Una endodoncia bien realizada elimina el dolor y devuelve la función al diente sin que nadie note que ha sido tratado.
Su duración depende de la restauración posterior y del mantenimiento: una pieza reconstruida a tiempo y con buena higiene puede durar muchos años. Conservar el diente natural preserva el hueso, evita que las piezas vecinas se desplacen y suele resultar más sencillo que reponer una extracción con un implante o una prótesis.
Diagnóstico radiográfico, técnica cuidadosa y un trato honesto en cada fase del tratamiento.
Priorizamos salvar su diente natural. Solo proponemos la extracción cuando la pieza no es recuperable.
La endodoncia se realiza con anestesia local y busca precisamente eliminar el dolor de la pieza afectada.
Presupuesto cerrado y hasta 60 meses para que tratar su diente sea posible cuando lo necesita.
El tratamiento se realiza con anestesia local, por lo que durante la sesión la molestia es mínima. La endodoncia busca precisamente eliminar el dolor que provoca la inflamación o infección del nervio. En los días posteriores puede notar una ligera sensibilidad al morder, que se controla con la pauta indicada y remite en poco tiempo.
Depende del diente y del número de conductos. Muchas endodoncias de incisivos y caninos se resuelven en una sola sesión, mientras que los molares, con varios conductos, pueden requerir dos visitas. Tras la radiografía le indicamos cuántas sesiones estimamos para su caso.
La endodoncia permite conservar la mayoría de los dientes con el nervio dañado o infectado y evitar la extracción. Cuando la fractura o la pérdida de estructura son muy grandes puede no ser viable; por eso realizamos siempre un diagnóstico radiográfico previo antes de confirmar que la pieza se puede salvar.
En muchos casos sí. Tras el tratamiento el diente queda más frágil, sobre todo en molares y premolares que soportan la masticación. Una reconstrucción o una corona protege la pieza y reduce el riesgo de fractura. Valoramos en cada caso si conviene un empaste o una corona.
El presupuesto depende del diente, del número de conductos y de si necesita reconstrucción o corona posterior. La primera visita, con diagnóstico radiográfico y plan de tratamiento, es gratuita, y ofrecemos financiación hasta 60 meses con presupuesto cerrado por escrito.
Con higiene diaria, cepillado y limpieza interdental, y revisiones periódicas. Conviene evitar morder alimentos muy duros con esa pieza hasta colocar la reconstrucción o corona definitiva. Un diente endodonciado bien restaurado y mantenido puede durar muchos años.
Diagnóstico radiográfico, plan de tratamiento y presupuesto cerrado sin compromiso. Estamos en Calle Marceliano Santa María 11, junto al Bernabéu.